“Acto seguido se despidió de nosotros, dejándonos un regusto agrio en al boca…”
Aquella excursión había resultado rara al fin y al cabo pero , en cuanto subimos al autobús, nos olvidamos de todo y en dos horas llegamos al Internado.
Ya había pasado un día desde aquello y estaba en mi cuarto, sola, garabateando cosas en folios amarillentos cuando de repente, Haul irrumpió en el silencio de mi cuarto, cerrando rápida y sigilosamente la puerta.
“Cualquier día de estos te pillan y te castigan por entrar en los dormitorios de las chicas” Saludé, sonriendo desde la cama deshecha.
Haul riendose como si le hubiese contado un chiste se sentó en el borde de la cama mirando mis vocetos
“¿Por qué no vas a las clases de arte? Si se te da tan bien” preguntó cogiendo uno de los dibujos
“Ya sabes por qué no voy Haul…nosotros para ellos somos como basura simplemente por que somos diferentes…no me seviría de nada el ir allí, ya me ignoraron una vez, no lo harán una segunda vez. Realmente me pregunto a qué viene esa aversión por los colores oscuros, piercings y ropa agujereada”
Haul adoptó una pose , imitando a alguno de sus compañeros, haciendo como que tomaba el té delicadamente.Solo de ver a Haul se me saltaron las lágrimas y tube que apollarme en su hombro hasta que se me pasó.
Él miró hacia el borde interior de la ventana, donde se encontraba el saquito azul que el hombre de otro día me había regalado y fue a por él sin que yo me diese cuenta hasta que se sentó a mi lado y lo puso sobre mis piernas.
“¿Ya lo has abierto o que?” Me dijo con indiferencia.
La verdad es que se me había olvidado completamente y ni siqueira le había echado una ojeada, asi que cojí el saquito y tiré de los cordones amarillos que lo mantenían cerrado. Metí la mano y saqué una especie de collarín plateado y bordes redondeados.
“¡Qué guapo!…¿Pero, qué demonios es?” dijo Haul extrañado acercándose al objeto.
Vi que en su parte delantera había una mini pantalla sin botones ni nada y encima de ésta, había dos formas marcadas en el metal, las toqué y dos auriculares se desengancharon del collarín encendiendose acto seguido el aparato.
Miré los auriculares con recelo y me puse uno , ofreciéndole el otro a Haul; toqué la pantalla y de pronto nos quedamos en silencio, mirándonos sorprendidos…para más tarde dibujarsenos en las caras una sonrisa de incredulidad, señalándonos el uno al otro.
“¡Haul!”
“¡Tessa!….¡Es una pasada!, ¡la calidad de audio es impresionante!,¡Esto debe haber costado una millonada crearlo! y…¡está sonando nuestro grupo favorito!” Alzó tanto la voz sin darse cuenta por la emoción que tube que darle una colleja y señalar hacia la puerta.
Era algo inesperado.
Ese aparato de música por lo menos había sacado ventaja, sobre otras empresas, de años, ¡décadas incluso, sin tender a la exageración!
Estuvimos un rato hablando sobre el regalo y escuchamos unas cuantas canciones, averiguando que la pantalla era táctil y tenía una función para el reconocimiento de voz. Las horas se nos iban rápido en la habitación sin darnos cuenta de que pronto empezarían las clases y cuando faltaba una hora, Haul se volvió a su cuarto para prepararse y disimular.
Me quedé sola en la habitación mirando fijamente el aro de metal, sentada en la cama….de repente se abrió ,sin haberlo tocado, a los costados de la pantallita con un suave “clic”.
Confieso que me sobresalté un tanto, aunque no dudé en ponérmelo sobre el cuello para asi poder disfrutar de la música en clase.
El tacto era frío por un momento y al siguiente cálido. Fui a mirarme al espejo de pie que tenia en mi habitación y en cuanto lo hice…sucedió algo extraño.
El collar, activado por algún resorte, se elevó levemente y encogió su forma, amoldándose al tamaño de mi cuello al mismo tiempo que se bañaba en un color oscuro metalizado.
Intenté quitármelo, ¡arrancármelo con quejidos ahogados! Y más asustada de lo que nunca podré afirmar, miré mi reflejo en el espejo, con mis manos aún en el collar,ahora transformado…
…No os diré ahora lo que vi…no os lo diré…¡por que me tomaríais por loca!
Aquél día no fui a clase y cerré mi habitación a cal y canto.
Lo único malo es que quería pintarlo digitalmente…y…como siempre..prefiero la version original….ais, qué se le va a hacer xD.