Qué es lo que sabes!?- salté de pronto alzando la voz y mirándole como una loca mientras me hacía daño con las cuerdas que me mantenían atada…
No me iba a decir nada…
Y no me equivocaba demasiado
Pronto, por debajo de los torrentes de agobio y miedo emergieron a la superficie pensamientos aleatorios, sensaciones que me dejaban más confusa que antes pero que de algún modo…me calmaban…
Nunca había visto nada igual, sus facciones tenían algo que le hacía parecer sobrehumano, frío, distante, cruel y terriblemente amenazador…pero sobretodo…peligroso.
Su sola presencia alteraba hasta la más mínima fibra de mi ser gritando por dentro de ella y enviándole señales a mi cerebro de que corría peligro.
Los ojos del chico que se había sentado a mi lado eran inexpresivos y acompañaban a unas pupilas extremadamente dilatadas por la oscuridad. Una mirada tenebrosa que me hacía sentir vacía, insegura, desprotegida, totalmente desnuda y que hacía que me sumiese en mis miedos más profundos, miedos que hasta yo desconocía y me privaban de todo posible movimiento, dejando mi mente en blanco como si esa mirada me hipnotizase.
Sus rasgos faciales parecían suaves y aterciopelados a pesar de tener indicios de una barba tardía. Tenía una mandíbula levemente marcada que reflejaba la fuerte presencia masculina ; su cabello, largo, con un brillo desgastado y de una espesura exquisita, del color del azabache y recogido en dos trenzas bajas en la parte posterior de su cabeza que le daban cierto aire indígena. De su oreja derecha pendía un pendiente plateado …una cruz por la que se enroscaba una serpiente que sacudía su bífida lengua a través de un agujero situado en la intersección de ambas rectas.
No veía nada más que esa cara y esos ojos me escrutaban la mirada indiferentemente, viendo…pero sin mirar, era definitivamente algo extraño y recordaba su fuerza, al amarrarme las muñecas contra el suelo. Recuerdo punzadas agudas de dolor mientras me miraba aquél extraño..y también creía recordar algo, aunque sin exactitud, pero estaba segura de que si hubiese querido matarme no hubiera dudado en hacerlo y desde luego no le habría supuesto esfuerzo alguno.
Pero al margen de todo esto, no supe el verdadero peligro que corría aun tendida en el sofá con las manos atadas a éste…pues entre las sombras otro par de ojos me vigilaban.
Otro par de ojos…que hablaron con una voz de una fuerza espectacular…y horriblemente familiar…
Y por fin recordé…que cuando estuve tendida en el suelo, fue él quien detuvo al chico que me oprimía las muñecas, cuando estaba a un paso de despedirme de esta extraña y oscura vida.
==============
Bueno, ahí queda.
No puedo seguir escribiendo (hoy)más, pero os aseguro que habrá más posts d’estos.
El curso..eeh…no va tan bien como me gustaría que fuese…de hecho…podría ir peor….pero voy lo suficientemente mal como para no aparecer ni por aquí ni por ningún otro sitio. Yo me las piro que tengo que estudiar…11 exámenes para tener un mini descanso y luego…pre selectividad! como molaaa, uyy que requetechachi!!!
….
.
.
…
…voy a morir….y espero que de vieja xD